Guardá la botella
Sumá una foto para reconocer ese vino de un vistazo cuando lo vuelvas a cruzar.
Guardá los vinos que probás, sumá fotos, calificá cada experiencia y armá una bodega personal que realmente cuente tu recorrido.
Simple, personal y pensado para usar desde el celular.
La idea es recordar qué tomaste, cuándo, dónde y qué te pasó con ese vino. Todo queda ordenado para volver a encontrarlo después.
Sumá una foto para reconocer ese vino de un vistazo cuando lo vuelvas a cruzar.
Registrá cuánto te gustó y construí tu propio criterio con el paso del tiempo.
Fecha, lugar, acompañamiento, precio, notas y ese recuerdo que hizo especial el momento.
Marcá los que querés repetir y encontralos rápido cuando llegue la próxima ocasión.
En tu casa, en un restaurante, de viaje, en una bodega o donde sea.
Foto, calificación y los datos que quieras conservar. No hace falta completar todo.
Con cada experiencia tu bodega personal va contando mejor qué te gusta y dónde lo descubriste.
Mi Ruta del Vino está creciendo para conectar cada botella con los lugares que forman parte de la experiencia.
Origen del vino y lugar donde lo tomaste, para ver tu recorrido personal a través de ciudades, regiones y bodegas.
La idea es que, cuando estés en una ciudad, puedas encontrar lugares cercanos relacionados con el vino.
Creá tu cuenta y empezá a construir una memoria personal de los vinos que vas descubriendo.